Nuestra misión...

Guiar a los ciegos por un camino que no saben, conducirlos por sendas que no han conocido; delante de ellos tornar las tinieblas en Luz y enderezar entuertos. Obrar así con ellos y no desampararlos.
Ejercitemos la Caridad, mantengamos la Esperanza y caminemos con Fe ...

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jueves, 26 de agosto de 2010

GRAN CONVOCACION DE ELECCIONES DEL GRAN CAPÍTULO DE MÉXICO, PUEBLA 2010

El pasado 21 de agosto, en la Ciudad de Puebla de los Ángeles, México, se llevó a cabo la Gran Elección del Gran Capítulo de Masones del Real Arco de México dependiente del General Grand Chapter Royal Arch Masons INTERNATIONAL. El acto, presidido por el Exmo. C. Edmund Harrison, General Grand King, fue por demás fraternal, democrático y exitoso en la convivencia y el compañerismo.

Fue electo para regir los destinos de nuestro GRAN CAPÍTULO REGULAR E INTERNACIONAL nuestro Excmo. Comp. WILLHEIM NEISZER GIRAUD, a quien deseamos el mejor de los éxitos al frente de la Masonería del Real Arco de México.
Aqui, un recuerdo de un evento inolvidable de los masones mexicanos del Real Arco.

domingo, 31 de agosto de 2008

RENOVACION

NUEVOS DIRIGENTES DEL
GENERAL GRAND CHAPTER ROYAL ARCH MASONS INTERNATIONAL
MOST EXCELLENT
EMORY J. FERGUSON
General Grand High Priest
2008-2011
¡EN HORA BUENA!


lunes, 9 de junio de 2008

LA PIEDRA ANGULAR

JEAN PALOU ESCRIBE:

La tradición cristiana, de la que la francmasonería es una de las formas (esotéricas) más esenciales, adjudica mucha importancia a la piedra angular y a su simbolismo. Lo esencial de esta tradición reposa en la frase siguiente: "La piedra rechazada por aquellos que construían se ha convertido en la piedra principal del ángulo". San Bernardo, hablando de la construcción del templo cristiano y de la sacralización [construcción y sacralización realmente efectuadas por los francmasones constructores de iglesias, detentores del secreto técnico y el secreto iniciático] exclamaba:


"Es necesario que se cumplan en nosotros en forma espiritual losritos de que
materialmente han sido objeto esas murallas. Lo que los obispos hanhecho en este
edificio visible, es lo que Jesucristo, el pontífice de los bienesfuturos,
realiza cada día en nosotros de manera invisible... Nosotros entraremosen la
morada que la mano del hombre no ha elevado, en la eterna morada de loscielos.
Ella se construye con piedras vivientes, que son los ángeles y loshombres... Las
piedras de este edificio están adheridas y unidas por cementodoble, el
conocimiento perfecto y el amor perfecto".

El simbolismo de la piedra angular es uno de los más difíciles para estudiar porque, voluntariamente o no, los autores lo confunden con el de la piedra fundamental, a causa del célebre Evangelio según San Mateo:


"Tú eres Pedro, y sobre esta piedra yo edificaré mi iglesia, y las puertas
del infierno no prevalecerán contra ella".


Se sigue de esto, sobre el plano cristiano, una confusión bastante molesta entre Pedro y Cristo, que es la piedra angular y no la piedra de la fundación del edificio. Jean Hani, en su interesante pero apresurado libro sobre "Le Symbolisme du Temple Chrétien", ha caído en esta confusión como muchos otros autores. Escribe en efecto:

"Todo el ciclo cristiano se desarrolla en tres actos.


Primer acto: Cristo viene a la tierra a colocar la "primera piedra" o piedra de fundación que, en resumen, es Él mismo.
Segundo acto: el edificio será terminado por la colocación de la verdadera piedra angular o clave de bóveda. Entonces todo el edificio sufrirá la transmutación gloriosa: las piedras se tornarán preciosas y resplandecientes, penetradas por la irradiación del oro divino que es su sustancia interior, y la ciudad celeste aparecerá en todo su esplendor...". Jean Hani, en su lirismo un tanto "sentimental", simplemente ha olvidado el texto tan importante de San Pablo:

"Sois un edificio construido sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas, siendo Jesucristo mismo la principal piedra del ángulo (sumo angulari lapide) en que todo edificio construido y ligado en todas sus partes se eleva como un templo consagrado al Señor, por quien vosotros habéis entrado en su estructura para ser la morada de Dios en el Espíritu".

Se tendrá una excelente representación figurativa de lo que es realmente la "piedra angular" refiriéndose al manuscrito de Munich titulado "Speculum humanae Salvationis", donde se puede advertir a "dos masones que sostienen una cuchara en una mano y en la otra levantan la piedra que ellos se aprestan a colocar en la cima de un edificio (aparentemente la torre de una iglesia que esta piedra debe completar).

Hay que observar, a propósito de esta figura, que la piedra de que se trata, en tanto que clave de bóveda, o en toda otra función similar según la estructura del edificio que ella está destinada a "coronar", no puede, por su forma misma, ser colocada sino en lo alto (sin lo cual, por lo demás, es evidente que ella podría caer en el interior del edificio); así pues, ella representa de alguna manera la "piedra descendida del cielo", expresión que se aplica exactamente al escrito, y que recuerda también la piedra del Grial (Lapsit exillis de Wolfram d'Ejschenbach, que puede interpretarse como Lapis ex caelis)... esta misma ilustración muestra la piedra bajo el aspecto de un objeto en forma de diamante, lo que la aproxima aún a la piedra del Grial, puesto que ésta es igualmente descrita como tallada en facetas".

René Guénon ha observado con justicia que la "piedra angular", "tomada en su verdadero sentido de piedra "de la cima", es designada, a la vez, en inglés como keystone, como capstone (que se halla también escrita capestone) y como copestone (o copingstone)". Capstone deriva, en efecto, del latín caput (cabeza), "lo que nos lleva a la designación de esta piedra como la "cabeza del ángulo"; es la piedra que "remata" o "corona" un edificio; es también un capitel, que es asimismo el "coronamiento" de una columna".

Terminamos de hablar de "acabamiento", y las dos palabras cap y chef son, en verdad, etimológicamente idénticas; capstone es, pues, la cabeza (chef) de un edificio o de la "obra", y en razón de su forma especial que requiere para tallarla conocimientos o aptitudes particulares, ella es también, al mismo tiempo, un chef d'oeuvre (obra maestra) en el sentido que la expresión tenía para los compañeros; "es la pieza por la cual el edificio queda completamente terminado, o, en otros términos, es llevado por fin a su perfección".


A la luz de lo que acabamos de informar, nos parece oportuno colocar ante los ojos de nuestros lectores lo que escribió en 1723 Anderson: "Finalmente, vosotros deberéis observar todas estas obligaciones, y también aquellas que os serán comunicadas de otra manera; cultivar el amor fraternal, el fundamento y la clave de arco, la base y la gloria de esta antigua confraternidad...", lo que denota en él un conocimiento más profundo del esoterismo masónico que el que a menudo se pretende atribuirle.

La clave de bóveda, la piedra angular, se adorna, en Notre-Dame del Fuerte en Etampes (Seine-et- Oise), con la imagen de los Cuatro Coronados, lo que subraya aún los vínculos existentes entre los francmasones iniciados y la tradición cristiana. A veces, la piedra angular no existe. Entonces, por encima del crucero se halla el occulum (el ojo de Dios), el orificio por donde la iglesia recibe la luz y cuya equivalencia se encuentra en la atalaya de los barcos, en la construcción de la cual se exigían ritos de consagración semejantes a los utilizados para la consagración de las iglesias.


En las logias masónicas, el occulum, clave de bóveda del templo a construir, está simbolizado por la plomada, instrumento de los hombres de oficio, que pende del techo y en medio del taller. Es decir, que la piedra angular es uno de los símbolos más interesantes tanto de la masonería operativa como de la masonería especulativa; aun sería necesario establecer la distinción primordial existente entre el "carré long" (cuadrado largo), representación de la logia, y la clave de bóveda o el occulum, circular, que simboliza la tierra y el cielo, lo que corresponde a dos estados iniciáticos diferentes: los de la Square Masonry (masonería del cuadrado) y la Arch Masonry (masonería de la bóveda) "que por sus relaciones respectivas con la tierra y el cielo o con las partes del edificio que las representan (la forma cuadrada, parte inferior del templo, y la bóveda o semiesfera) aparecen aquí en relación con los "pequeños misterios" y los "grandes misterios".

Ella prueba con evidencia que la masonería azul (o de los tres primeros grados) equivale a la iniciación basada sobre el oficio de constructor, mientras que la masonería llamada de los altos grados, prolongación obligatoria de aquella, desemboca en una iniciación de orden diferente y más profundo, pero que no podría realizarse sin la pertenencia a los tres primeros grados masónicos.

jueves, 3 de enero de 2008

CAPITULAR DEGREES OF FREEMASONRY


LODGE & CHAPTER


La logia azul abraza a su Capítulo Real Arco.

Los Maestros Masones encuentran en él la P. P., la Pbra. que dará sentido a sus vidas...

DISEÑO DEL CAPÍTULO RAM

domingo, 7 de octubre de 2007

PAX TECUM, SANTIDAD AL SEÑOR

Esta sencilla frase “Pax Tecum” —la Paz sea contigo— lleva a la mente la idea del fundamental deseo de todos los seres humanos, y de cada hombre en particular, de “estar en paz consigo mismo”. Tener Paz Interior y estar en armonía significa disfrutar la Santidad del Señor, nuestro Dios y nuestro guía supremo en todos nuestros esfuerzos de Construcción personal y social.

El Salmo 133 lo recalca: ¡Mirad cuan bueno y cuán delicioso es estar juntos en armonía…! Es decir, esto significa aludir al mandato del Maestro y Salvador cuando nos dice: “Paz y Gracia para vosotros”.
Si meditamos sobre el pensamiento cristiano, veremos que el sentido sublime de la oración radica en obtener la armonía y la paz interior mediante la comunión con Dios, pues lograr primero la paz con nosotros mismos significa también lograrla con los demás.
Hagamos sintonía con la Armonía Universal liberándonos de aquellas imperfecciones que nos alejan de nuestra meta.
Sólo así podremos gozar del infinito poder que reside en nuestro ser, ese segmento del Amor Universal que emana de la Santidad del Señor: Pax Tecum…

sábado, 6 de octubre de 2007

LA BELLEZA SIMBÓLICA DEL REAL ARCO

C.D. Molina García
REAL ARCO, Raíz, corazón y médula de la Masonería
S. al S.

La Masonería Simbólica se relaciona con los hechos y circunstancias asociados a la construcción del Templo del Rey Salomón, que fue el primer lugar fijo de veneración al Dios de Israel, luego de muchos años de devoción en Tabernáculos. El Templo de Salomón fue también el lugar donde se depositó el Arca de la Alianza luego de la peregrinación por el desierto. En estos tiempos se afirmó: "Él construirá una Casa en mi Nombre y yo estableceré el trono de su Reino por siempre". Para el Masón, el significado de este enunciado es que él mismo, en su propio ser, deberá levantar una superestructura, "perfecta en sus partes y honorable para el constructor".
Por otra parte, y como sabemos, el Tercer Grado de la Masonería Simbólica, o del Antiguo Gremio narra, en la lógica del simbolismo, algunos momentos vividos durante el proceso de construcción de dicho Templo y en los cuales los protagonistas relevantes fueron el propio Rey Salomón, Hiram Rey de Tiro y un arquitecto mítico denominado Hiram Abiff, —auténtica figura legendaria y alegórica de las enseñanzas iniciáticas—. Durante estos sucesos, T. CC. ingratos deseosos de obtener la Palabra del Maestro, apelativa del conocimiento iniciático, tratan de obtenerla por la fuerza sin más mérito que la amistad con Salomón y con Hiram Abiff. Pero éste, celoso de la tradición, se niega a proporcionarla llevándosela a la tumba ante los embates de los compañeros traidores sin obtener satisfacer su ambición. Aparentemente, la verdadera Palabra iniciática queda para siempre en la Tumba sin poder ser conocida por los hombres, pero el Rey Salomón, Hiram Rey de Tiro e Hiram Abiff, previendo y conociendo la ambición y las pasiones humanas, la habían inscrito en una piedra, la cual ocultaron en una bóveda secreta indicando que tal Palabra no podría ser pronunciada sino por los tres reunidos y bajo un A. V., y una vez concluido el Templo.
El Grado del Real Arco es la consumación y a la vez el complemento perfecto del Tercer Grado de la Masonería del Antiguo Gremio, y puede decirse con toda propiedad simbólica, que ningún Maestro Masón está completo si carece de este grado, pues no existe rito masónico alguno que haga referencia a este misterio. Por esta razón, el Real Arco es la progresión natural en la Francmasonería, toda vez que provee al iniciado la obtención de los "auténticos secretos" y no los secretos substitutivos que se comunican durante la ceremonia de la Exaltación. En Inglaterra, el Real Arco es el complemento de la Logia Azul, y como tal forma parte integral de la Masonería Simbólica Inglesa.
En efecto, el Maestro Masón estudioso y convencido de que la Francmasonería es algo más que ceremonias formales, está ansioso de realizar un progreso diario en el conocimiento Masónico y clama por más Luz en Masonería. Esta luz adicional se deriva del hecho de considerar que el Tercer Grado nos deja la huella de la curiosidad y la perspectiva de hay algo más que debemos conocer y no quedarnos con secretos sustitutos derivados de los hallazgos obtenidos al descubrir los restos de Hiram. Por ello la belleza simbólica del Real Arco y la posibilidad de descubrir, a través de él, la Palabra verdadera.

Antigüedad del Real Arco
El Real Arco, que en América se encuentra consignado en los Capítulos del Rito de York, apela a la forma más antigua de la Masonería especulativa hoy conocida en el mundo entero. No existe testimonio más remoto de lo que pudo haber sido el trabajo simbólico especulativo en las Logias inglesas y americanas que el Real Arco, pues como sabemos las formas de ritualidad que en México y en América Latina denominamos como “rito escocés”, no son sino esquemas litúrgicos franco americanos, es decir, formas ritualísticas creadas —o inventadas— en Francia y adoptadas exitosamente en los países hispanoamericanos. La Masonería de York data del año 926, A. D., precisamente en los tiempos del Rey Athelstan, del condado y hoy ciudad de York. Por su parte, la primera referencia impresa a la Masonería del Real Arco aparece en Dublín (Irlanda) en 1743, en un diario conteniendo un informe de..."el Real Arco llevado en procesión por dos Excelentes Masones". Lawrence Dermott, el segundo Gran Secretario de los masones "Antiguos" o de York, fue siempre un entusiasta del Real Arco, al que describió como "la raíz, corazón y médula de la Masonería".
El Real Arco que conocemos aquí nos viene de los Estados Unidos, el cual a su vez proviene de Inglaterra y nos brinda, con una belleza sin igual, los elementos esenciales de la Masonería gremial. En Inglaterra el Real Arco forma parte de la Maestría, y no es sino en los Estados Unidos que se ha decidido, desde finales del siglo XVIII, trabajarlo en Capítulos por separado. Mucho queda por decir de este hermoso grado. Mucho queda por reflexionar de la armonía exquisitamente simbólica y espiritual del Rito de York. S. al S.
Notas en: www.yorkrite.com
Se puede abundar más en Aimon Rezon, versión “antigua” de las Constituciones de Anderson.

S. AL S.

Alaba de bendición su Santo Nombre...
Esta sencilla frase “Pax Tecum” -la paz sea contigo- lleva a la mente la idea del fundamental deseo de todos los seres humanos de “estar en paz consigo mismo”; tener Paz Interior y estar en armonía.Sócrates, el famoso filósofo de Atenas, al orar decía: “Concédeme la belleza interior, y que todas las cosas externas que me rodean estén en paz con aquellas internas”. Si meditamos sobre su oración, veremos que para obtener la armonía debemos tener paz interior, lograr primero la paz con nosotros mismos.Entonémonos con la Armonía Cósmica, liberándonos de aquellas imperfecciones que nos alejan de nuestra meta. Sólo así podremos gozar del infinito poder que reside en nuestro ser, ese segmento del Amor Universal.

LA ESCALERA DE JACOB


La escalera de Jacob, es el emblema de las virtudes y de las cualidades espirituales del alma, tiene siete escalones que corresponden a los siete planetas, indicando el progreso -o elevación progresiva- del hombre en sucesivos estados de conciencia, desde lo material a lo divino.
Los estados o condiciones de la conciencia, así como los pensamientos, se elevan hacia el cielo como aspiraciones y se manifiestan en nosotros como inspiraciones. Estos son los "ángeles y arcángeles de Dios" - Mensajeros o expresiones de lo Divino-, que "suben y bajan" por la escalera, que son realmente, según la expresión de Jacob, "casa de Dios y Puerta del Cielo".
La misma torre de Babel surgió con un propósito análogo, como lo indica su nombre, que también significa "Puerta de Dios".
Los siete peldaños o puertas de la escalera se consideran, respectivamente, formados de plomo, cobre, hierro, estaño, amalgamas, plata y oro correspondiendo a los siete planetas que dominan sobre estos metales y a las virtudes de la Prudencia, Templanza, Fortaleza, Justicia, Fe, Esperanza y Caridad.
Continuaremos develando el simbolismo de la Escalera de Jacob en próximos post.
Eli

domingo, 30 de septiembre de 2007

LA PALABRA PERDIDA VS. LA PALABRA ENCONTRADA

C. D. Molina García
Lo masónico tiene que ver con lo espiritual.
Ya desde las Logias azules —el Antiguo Gremio: Ancient Craft— se enseña al hermano que el pase del grado de aprendiz al de maestro implica “pasar” de la escuadra al compás, o dicho de otra forma: del occidente al oriente de la Logia. La escuadra alude a lo material, es decir, la condición tosca y baja de la naturaleza humana; el compás refiere justamente lo contrario, lo espiritual, o sea, lo esencial de la naturaleza humana, sublime, lo elevado. La esencia de la masonería radica en el mensaje de espiritualidad que da a sus miembros y ello refiere indudablemente una visión interna que explora el proceso de perfección del individuo. Cuando se menciona “la Palabra” como elemento central de la búsqueda masónica —y ubicada en el contexto de su pérdida y posterior hallazgo— tenemos que ligarnos al sentido profundo del símbolo y al significado ahí contenido. ¿Qué queremos decir, entre muchas cosas, con que la Palabra se perdió y luego se reencontró?
El gran teórico ruso, literato y filósofo lingüístico, Mijail Bajtin, escribía en algún texto traspapelado en mi biblioteca que nosotros somos una generación privilegiada, pues hemos heredado el don de la palabra. El lenguaje no lo hemos construido nosotros, sino que nos ha sido transmitido a través de la historia por generaciones milenarias que lo fueron formando desde hace millones de años. Tenemos la gracia de expresar el mundo con símbolos cuyos significados misteriosos se han formado en nuestras mentes sin haber participado en su elaboración. No somos capaces, dice Bajtin, de impresionarnos con la maravilla del lenguaje y de la palabra; con la palabra expresamos el mundo, lo aprehendemos y lo hacemos nuestro, a la vez qué el nos atrapa a nosotros. El mundo —la realidad— es una construcción del lenguaje, y por ello perder la palabra es también perder el mundo, en tanto perdemos su significación y la capacidad de vincularnos con las cosas. Por ello, cuando perdemos la palabra perdemos también el sentido de la vida, sino es que la vida misma, y el hombre se sume en las tinieblas de la incivilización. En este sentido, la Palabra masónica insinúa la condición humana en sus realidades más profundas, pues no se trata, simplemente, de una expresión formal e histórica, sino de un llamamiento de la vida interior, de una estructura sin la cual nos sería imposible ser nosotros y reconocernos a nosotros mismos a través del reconocimiento y exploración del mundo.
Encontrar la Palabra es hallarnos a nosotros mismos, es reencontrarnos con lo que somos e implica un reconocimiento de nuestra propia condición. Sócrates lo habría dicho mejor: conocernos a nosotros mismos. De ahí que el simbolismo de «la Palabra», del Verbo, no es en la Masonería un simbolismo menor, sino la esencia misma de la búsqueda y del aprendizaje masónico. La búsqueda de la Palabra es el paso del hombre de la barbarie a la civilización, de la tosquedad a la fineza de cuerpo y del alma. Por su parte, René Guénon, en su texto en Palabra pedida y nombres sustitutivos , nos dice:
"Es sabido que en casi todas las tradiciones se alude a algo perdido o desaparecido que, sean cuales sean las formas con las que se lo simboliza, tiene en el fondo siempre el mismo significado; podríamos incluso decir que los mismos significados, ya que, como en todo simbolismo, hay varios, aunque por otra parte estrechamente emparentados entre sí. En realidad, se trata en todos los casos de una alusión al oscurecimiento espiritual que, en virtud de las leyes cíclicas, sobrevino en el transcurso de la historia de la humanidad: es ante todo la pérdida del estado primordial, y también, por una consecuencia inmediata, la pérdida de la tradición correspondiente, pues dicha tradición no era sino el propio conocimiento, implícito esencialmente a la posesión de ese estado Este es otro sentido de la perdición de la Palabra".
En efecto, de la Masonería se dice que es una propuesta iniciática de desarrollo personal. La Institución masónica —la Orden— esta en consecuencia llamada a generar los sistemas necesarios para transmitir la Iniciación, esto es, el conocimiento de la tradición. Sin embargo, para muchos tratadistas masónicos, la Palabra en la Orden esta perdida, esto es, la tradición iniciática real y verdadera se ha perdido desde hace mucho y las enseñanzas esotéricas —tanto como el espíritu de la Iniciación real— se hallan igualmente extraviadas, de toda suerte que las Logias masónicas contemporáneas no son sino espejismos de la Luz verdadera y sus rituales meros cascarones de la Iniciación. Recuperar la Palabra, en este sentido, es reconquistar para la Orden su verdadera esencia iniciática y espiritual y alejarla de las pretensiones “ideológicas” profanizantes de los políticos y los agoreros del “liberalismo”.
Veamos otra interpretación del simbolismo de la Palabra, su pérdida, recuperación y preservación: En efecto, la "Palabra Sagrada" del grado es claramente una "palabra sustituta", y por lo demás es así como se la considera; además, esta "palabra sustituta" es de una especie muy particular: ha sido deformada de muy diferentes maneras, hasta el punto de llegar a ser irreconocible.; de ella hay diversas interpretaciones, que accesoriamente pueden presentar un cierto interés por sus alusiones a ciertos elementos simbólicos del grado, pero que no pueden justificarse por medio de la etimología hebrea. Pero, si se restituye a dicha palabra su forma correcta, descubrimos que su sentido es muy distinto de aquellos que se le atribuyen, pues la palabra en cuestión no es sino una pregunta, y la respuesta sería la verdadera "palabra sagrada" o la "palabra perdida", es decir, el verdadero nombre del Gran Arquitecto del Universo. Planteado el problema en estos términos, puede considerarse que la búsqueda está "encaminada", tal como hemos indicado unas líneas atrás, y, por lo tanto, corresponde a cada uno, si tiene la capacidad para ello, el hallar la respuesta y lograr la Maestría efectiva a través de su propio trabajo interior.
Los masones antiguos —habría que decir— conocieron el verdadero nombre de Dios, la forma auténtica de pronunciarlo; pero tal enunciación la hemos perdido, de modo que ahora no sabemos cómo apelar a la Divinidad. ¿Cómo se llama, en realidad, el Gran Arquitecto del Universo? ¿Tiene sentido saber pronunciar su nombre? Si ha de tomarse a la letra esta aseveración, o si solo hemos de asumirla en sus posibilidades simbólicas, el hecho es que lo que se ha perdido, en todo caso, es una suerte de clave añejamente referida como la tabla de Salomón. Sin embargo, la conquista suprema del Maestro masón es, tanto ritualística como efectivamente, la recuperación de la Palabra, porque la que tiene es ciertamente sustituta o de reemplazo, pero no la verdadera.
En el grado del Real Arco se vive esta posibilidad ceremonial, y la palabra encontrada —el complemento del Maestro— y comunicada bajo un AV, alude a estos significados relacionados con el verdadero nombre de Dios. En todo caso, en el mundo de los simbolismos lo que importa son justamente los significados, de modo que la Maestría efectiva no proviene de actos ceremoniales, sino del propio trabajo interior de los masones. Los grados crípticos, en todo caso, representan estos elementos —que el masón reconoce— por medio del noveno arco, el cual esboza lo humano en su manifestación más sublime y elevada que es justamente el valor de la espiritualidad.
Por ello, la búsqueda, encuentro y preservación de la Palabra constituye el mito central de las enseñanzas masónicas, y las ritualidades de los grados crípticos devienen en una fórmula que entona los significados más profundos de la evolución del alma y del espíritu en el empalme con su propio destino.

martes, 25 de septiembre de 2007

THE ROYAL ARCH DEGREE

The Royal Arch Degree is the climax of Ancient Craft Masonry and Masonic Symbolism. It is described as "the root and marrow of Freemasonry." It is the complete story of Jewish History during some of its darkest hours. Jerusalem and the Holy temple are destroyed, The people are being held captive as slaves in Babylon. Here you will join with some slaves as they are set free to return home and engage in the noble and glorious work of rebuilding the city and the Temple of God. It is during this rebuilding that they make a discovery that brings to light the greatest treasure of a Mason --the long lost Master's Word.Many historians have traced the earliest origins of the Royal Arch Degree to Ireland, late in the 17th century and in England in 1738, In 1752, ambulatory or military warrants for Lodges were introduced. This was instrumental in placing the Royal Arch Degree on a par with the Master Mason Degree.Military lodges were greatly responsible for planting Freemasonry in the Colonies and also gave birth to the use of the Marl and Royal Arch degrees in the "New World." Lodge records show that the Royal Arch Degree was conferred at Fredericksburg No. 4 on December 12, 1753. George Washington was raised in this lodge a few months prior to this date.The value of Royal Arch Masonry will be appreciated by all who are exalted to that most sublime degree, particularly by those who are seeking to complete their Masonic education. It reveals the full light of Ancient Craft Masonry, presents it as a complete system in accordance with the original plan and justly entitles you to claim the noble name of Master Mason.

viernes, 13 de julio de 2007

EL MISTERIO DE DIOS


Un dia, San Agustín se paseaba por la orilla del mar, dándole vueltas en su cabeza a muchas de las doctrinas sobre la realidad de Dios, una de ellas la doctrina de la Trinidad. De repente alza la vista y ve a un hermoso niño que está jugando en la arena, a la orilla del mar.

Le observa más de cerca y ve que el niño corre hacia el mar, una y otra vez, siempre llenando un cubo con agua de mar y vaciándola en un hoyo. Una y otra vez. Hasta que ya San Agustín, sumido en gran curiosidad, se acerca al niño y le pregunta:

"Oye, niño, ¿qué haces ?"
Y el niño le responde:
"Estoy sacando toda el agua del mar y la voy a poner en este hoyo".
Entonces, San Agustín le dice:
"Oye, pero, eso es imposible".
Y el niño le responde:

"Más imposible es hacer lo que tú estas haciendo:
Tratar de comprender, en tu mente pequeña, el Misterio de Dios".

A Basic look at Freemasonry and it's Beginings