Nuestra misión...

Guiar a los ciegos por un camino que no saben, conducirlos por sendas que no han conocido; delante de ellos tornar las tinieblas en Luz y enderezar entuertos. Obrar así con ellos y no desampararlos.
Ejercitemos la Caridad, mantengamos la Esperanza y caminemos con Fe ...

domingo, 30 de septiembre de 2007

ALGUNAS NOTAS SOBRE EL SEGUNDO TEMPLO

C.D. Molina García
Las historias bíblicas relacionadas con el segundo templo se ubican en los periodos persa y Helenístico —538 a 142 AC— y pueden representarse como el retorno a Sión. A raíz del decreto del rey persa Ciro, conquistador de Babilonia (538 AC), aproximadamente 50 mil judíos emprendieron el primer retorno a la tierra de Israel, dirigidos por Zorobabel, descendiente de la Casa de David. Menos de un siglo después, el segundo retorno fue dirigido por Esdras, el Escriba. Durante los siguientes cuatro siglos, los judíos conocieron diversos grados de autonomía bajo el dominio persa (538-333 AC) y posteriormente bajo el dominio helenístico —ptolomeo seléucida— (333-63 AC). La repatriación de los judíos, bajo el inspirado liderazgo de Esdras, la construcción del segundo Templo en el sitio del primero, la reedificación de los muros de Jerusalén y el establecimiento de la Knéset Haguedolá —Gran Asamblea— como ente religioso y judicial supremo del pueblo judío, marcaron el comienzo del segundo Estado Judío —periodo del segundo Templo—. Dentro de los confines del imperio persa, Judea era una nación cuya dirección estaba confiada al Sumo Sacerdote y al Consejo de Ancianos en Jerusalén. (La gráfica muestra un templo herodiano del modelo de Jerusalén durante el periodo del segundo Templo).
Como parte del mundo antiguo conquistado por Alejandro Magno de Grecia (332 AC), la tierra se mantuvo como una teocracia judía bajo los gobernantes seléucidas con sede en Siria. Cuando se prohibió a los judíos la práctica del judaísmo y su Templo fue desecrado como parte del esfuerzo por imponer a toda la población la cultura y las costumbres helenísticas, los judíos se rebelaron hacia el año 166 AC.
NEHEMÍAS
Los Trabajos del Maestro Selecto se abren en Nehemías 12-1. Ahí se lee: Y estos son lo sacerdotes y Levitas que subieron con Zorobabel hijo de Sealthiel, y con Jesús: Seraías, Jeremías, Esdras. ¿Quién es Nehemías? En principio, el nombre de este personaje significa “Jehová consuela”. Se trata de un judío de la cautividad y uno de los príncipes que volvieron de Babilonia, hijo de Hacalías y y autor del libro de Nehemías. Como copero de Artajerjes Longimano, rey de Persia, le ofrecía el vino.
Dándose cuenta el soberano de la tristeza de Nehemías, le preguntó su causa. Respondió él que Jerusalén —la ciudad de sus antepasados— yacía en ruinas. Nehemías pidió permiso para ir a construir sus murallas (445, AC). El rey se lo permitió y le concedió una escolta de jinetes y cartas de recomendación para los gobernadores de los diferentes distritos que debía cruzar, nombrándolo además gobernador de Judea, como lo había sido Zorobabel. Nehemías llegó a Jerusalén en el año veinte del reinado de Artajerjes (444, AC); para entonces, Esdras ya se hallaba en la ciudad buscando la forma de reconstruir el Templo.
Esdras rondó por la noche las destruidas fortificaciones y luego anunció al pueblo su intención de reconstruirlas pidiendo ayuda. Los judíos asintieron y cada notable de ellos se dedicó a reconstruir un sector de las murallas. Las tribus paganas vecinas se molestaron y se opusieron a esta empresa y tres de sus jefes —Sanbalat, Tobías y Esem, un árabe— se esforzaron en hacer detener la reconstrucción. Sin embargo, Nehemías mostró ejemplar entereza, pues no lograron ni intimidar ni detenerlo en su obra reconstructiva. Ante las amenazas de los jefes de las tribus vecinas, y para impedir cualquier ataque, los constructores se dedicaron a trabajar con una sola mano, empuñando de continuo un arma en la otra.
Este es el origen del símbolo básico de la Masonería críptica: la cuchara o trulla de albañil en una mano y la espada en la otra, construir y defender. Los constructores se tardaron cincuenta y dos días en reconstruir las fortificaciones, según se narra en 6:15 del libro de marras. Luego de lograda la misión propuesta por Nehemías, éste se dedicó a enseñar la Ley al pueblo y motivó el avivamiento de la fe, y todos los jefes religiosos y civiles pusieron sus sellos, junto con Nehemías, al pacto por el cual se comprometían adorar a Jehová. Nehemías gobernó Judá durante doce años, y luego de ello regresó a Susa hacía el año 433 AC. Se considera a Nehemías un gran reformador pero a la vez un esforzado en mantener el compromiso de observar estrictamente la Ley de Moisés. Josefo, el historiador de los judíos, sostiene que Nehemías llegó a una edad avanzada y parece haber tenido, hasta su muerte, el cargo de gobernador de Jerusalén.

A Basic look at Freemasonry and it's Beginings